La ventaja competitiva que las empresas de LATAM no están midiendo.
Los equipos que incluyen personas con discapacidad pueden reducir rotación, mejorar asistencia, fortalecer reputación y abrir nuevas formas de innovación.
Los datos existen. La pregunta es por qué tantas áreas financieras todavía los tratan como un “tema de RH”.
Accenture analizó durante cuatro años a 140 empresas participantes del Disability Equality Index. Las 45 compañías líderes en inclusión de personas con discapacidad tuvieron, en promedio, 28% más ingresos, el doble de utilidad neta y 30% mayores márgenes de utilidad económica que sus pares. Es un estudio global, pero deja una señal clara: la inclusión bien gestionada también se refleja en resultados financieros.
La inclusión también impacta costos internos.
En Chile, un estudio de Aha Inclusión y Fundación Descúbreme, aplicado a 58 empresas, reportó que los trabajadores con discapacidad presentaban 77% menos rotación y 20% menos ausentismo frente a trabajadores sin discapacidad. No significa que ese porcentaje aplique automáticamente a toda LATAM, pero sí confirma una tendencia que muchos empleadores observan: mayor permanencia, compromiso y estabilidad.
Menos rotación, más lealtad
El colaborador con discapacidad en LATAM suele permanecer en la empresa más que el promedio. La razón es incómoda pero real: consiguió el empleo tras enfrentar un mercado hostil, y valora la estabilidad. Para el CFO, esto se traduce en menos costos de reclutamiento, capacitación y curva de aprendizaje.
“La diversidad cognitiva es el laboratorio más barato de innovación que tiene una empresa.”
El CFO que todavía no mide inclusión está dejando dinero, talento e innovación fuera del balance.
Mayo 2026
